Sábado, 25 de Enero de 2020      

Perla Welner: "No creo que San Juan sea una provincia tan conservadora como algunos creen"

Perla Welner fue entrevistada a fines del año 2017 por Juan Carlos Bataller, para el ciclo Qué hiciste con tu vida.

Por:
Juan Carlos Bataller

Video de la entrevista realizada a Perla Welner, por Juan Carlos Bataller para el ciclo Qué hiciste con tu vida a fines de 2017

Caricatura de Perla Welner, realizada por Lucho Velazquez
-¿Cuál es el origen del apellido Welner?
-Es alemán. Mis bisabuelos eran alemanes y se mudaron a Polonia a poner una industria textil y allí se quedaron. Mi abuelo murió en la Primera Guerra Mundial porque lo llamaron al frente.

-¿Estuvieron en un campo de concentración?
-Mi papá siendo joven estuvo en Auschwitz y en Buchenwald y sobrevivió por sus oficios. Estaba en el armado de botas, zapatos todo eso y él era muy buen artesano. Sobrevivió, se fue a Francia y de Francia se vino acá porque tenía una hermana y se quedó en la Argentina.

1952 - Perla Welner a sus cuatro años, nació en Capital Federal el 6 de mayo de 1948. En el año 1972 conoce a Alberto Agüero y el 5 de diciembre de 1974, contraen matrimonio civil.
- ¿Les contaba sobre lo que vivió?
-Pasó por cosas muy terribles y para colmo tenía una mujer y dos hijos varones. El mayor nació justo el mismo día que yo y me enteré de grande porque él nunca lo contó. Y lo contó porque un día me enojé y le dije "vos no venís a mi cumpleaños; siempre tenés una historia". Y ahí me contó este tema. Me impactó mucho enterarme de esto que no había contado nunca. En algún momento se puso a escribir y armó pequeños relatos de vida, de todo lo vivido en el campo.

-Cómo se hace para recomenzar después de vivir todo eso
-Eso es lo que siempre me ha impactado. Fue un hombre muy luchador, trabajó mucho y no tuvo buena suerte en el sentido que trabajó en el gremio textil, que lo manejaba muy bien. Nos fuimos a vivir a Hurlingham desde la Capital Federal y ahí la peleó mucho porque era un gremio no bien pago. Después hizo de todo.

-Como periodista me tocó cubrir un torneo mundial de ajedrez entre Korchnoi y Kárpov en Merano y ahí me encontré con Miguel Najdorf que vivió una historia muy parecida a la de tu papá. También era polaco y me decía que toda su familia, incluida su esposa y sus hijos quedaron en Polonia, murieron todos. Le preguntaba a Miguel cómo hizo para sobrevivir y él contaba que cuando llegó durmió debajo de la tribuna de Newells Old Boys. Ahí empezó y la vida le dio revancha y otra familia.
-Es increíble la capacidad del ser humano para rearmar. Mi papá también fumaba mucho con todos estos temas y llegó un punto que el médico le había dado una perspectiva de vida hasta los 60 años. Y llegó a los 82 años porque cuando nació el primer nieto fue un nuevo estimulo, dejó de fumar, comenzó a cuidarse para tirar un poco más.

-¿Vos naciste en Buenos Aires?
-Si, en Capital Federal, después nos fuimos a Hurlingham, a una fábrica textil, luego la fábrica se fundió y la vendieron, volvimos a Capital. Cuando tenía 8 años nos instalamos de nuevo en Hurlingham y allí hasta que me vine a San Juan.

-Me imagino que en aquella época ser judío en la Argentina también era difícil
-Si, en esos tiempos si, habían bastante cuestiones discriminatorias y complejidades. Mi papá era una persona muy de integrarse y en el barrio todos lo querían mucho. Tenía una relación extraordinaria con los vecinos, amplia, era un barrio de mucho gringo. Me acuerdo que una amiga catamarqueña decía que era el barrio de los papagayos por el colorido. Había santiagueños, salteños, yugoslavos, era todo un popurrí. Pero si, había algunos problemas en la escuela estaban ciertas cosas que molestaban.

-Uno se olvida porque después cambió todo, pero yo recuerdo que en la escuela primaria enseñaban religión en las escuelas y en esa hora se salían del curso los chicos judíos o los que no querían estar.
-Yo cursé primer grado en el Normal Nº1 de la Capital Federal en la calle Córdoba y Jujuy. Cuando era la hora de moral y religión unos poquititos salían y los demás se quedaban.

-En algún momento de tu juventud empezaste a militar en política...
-Sí, comencé muy chica porque era una época en donde acontecían hechos en el mundo. Había países que habían hecho sus revoluciones y yo comencé a acercarme al PC en ese momento. Yo siempre estaba muy movida por la justicia y toda esa historia de mi papá para mí fue tremenda. Tenía mucha rabia e impotencia por todo eso que había vivido y bueno, me arrimé con un grupo de jóvenes al PC. Hasta que ocurre la invasión de Rusia a Checoslovaquia. Mi papá me dice "esto no está bien porque un país socialista no invade a otro". Él era bastante informado aunque no militaba y no creía en nada. No tenía esperanza en nada.

-¿Te saliste del PC?
-Me pasé al PCR cuando se produce la fractura y de ahí en más siempre he militado. En el 74 vine a San Juan y cuando se produce el Golpe yo ya estaba acá.

-En esa época conociste a Alberto
-Claro, él había ido a Buenos Aires a hacer una práctica de fábrica en Campana para recibirse y en una reunión se dio la oportunidad de conocerlo. Quedamos amigos, nos carteamos y bueno después nos conocimos más...

-Yo siempre digo que a Alberto Agüero lo conocí en la Facultad de Ingeniería y él era el principal dirigente que tenía la facultad y ha tenido coherencia política toda la vida, nunca fue atrás de cargos sino de sus ideas.
-Sí, uno ha tenido una mirada en ese camino. Me acuerdo que mi suegra siempre me presionaba porque ella quería verlo diputado, era una mujer fantástica y siempre decía que lo influenciara a ver si seguía en el bloquismo.

-Radicarte en San Juan no debe haber sido fácil tampoco. Estamos hablando de un San Juan, que no es el San Juan que hoy tenemos, era un San Juan post terremoto con todos sus problemas.
- Si, yo no conocía San Juan. Como docente tuve una experiencia muy particular y muy interesante, La primera vez que vine me impactó porque yo tenía la idea que me iba a encontrar con Catamarca, la típica provincia del norte. Entonces me impacto la ciudad. Pero también me impactaron ciertas costumbres porque yo venía de la calle Corrientes, del Café La Paz, de todas esas movidas culturales que uno como joven participaba. Tenía la idea de tomarme un café y al mediodía estaba todo cerrado.

-Eran otras las costumbres....
-Me impresionó también el trato de usted en algunas parejas. Eso y muchas costumbres que después, cuando me dediqué al tema específico de los derechos de la mujer me sirvieron para analizarlos.

-¿Por ejemplo?
-Yo me acuerdo una vez que nos invitó a cenar un dirigente gremial de la zona Albardón- Angaco y cuando entramos a su casa, él se sentó con sus hijos varones en la mesa del comedor con nosotros. Y a su mujer y sus hijas mujeres en la cocina.

-¿Qué hiciste?
-Entonces me levante y me fui a sentar con ellas. Y digo, voy a conversar con las mujeres con el plato en la falda. Esas cosas que a mí me asombraban, se las contaba a mis amigas de Buenos Aires.

-Pero actitudes como las que cuentas tampoco eran comunes acá.
-Es cierto pero todavía quedaban ese tipo de costumbre, convivían con los avances, esas y otras anécdotas que tengo.

-¿La militancia política les causo algún problema? ¿Tuvieron que pasar por la cárcel?
-Fuimos detenidos en el 75 porque vivíamos en la Villa Lerga y, claro, venia mucha gente joven, que iba y venía y había reuniones. Parece que un vecino nos denunció y fuimos detenidos. Estaba el gobernador Camus, y bueno estuvimos declarando. A mí me dieron prisión domiciliaria porque ya estaba embarazada de Ana y de paso ya había un vínculo con Camus. Los muchachos se juntaban siempre a charlar con él, analizando el golpe que se venía.

-¿Cuantos hijos tuvieron?
-Tres hijos. Mujer, varón y mujer.

-¿Alberto se dedicó siempre a la docencia o tuvo otros trabajos?
-También se dedicó al comercio. En una época vendía calzado, ropa, siempre fue muy activo. Hasta hoy sigue dando clases todo el día en el secundario.

-¿Y vos?
-Yo siempre estuve en el tema docente. Para mí el tema de los derechos de la mujer y el tema de la integración de los niños, me han merecido toda mi dedicación. Yo he sido alumna de una escuela en Hurlingham, la escuela Platerito, con experiencia de integración escolar. La primera en América donde todos los chicos estaban juntos ya sea que tuviera síndrome de Down o no. Y todo surgió por una mamá que venía llorando porque tenía un hijito, Alfonsino, que nadie se lo quería recibir. Y dijeron bueno, lo recibamos. Este fue el comienzo, después armamos el gabinete con psiquiatra. Fue fantástico y a mí eso me abrió mucho la mente sobre como es incluir, integrar no solamente al niño con una discapacidad sino a todos, ver a cada uno en su individualidad y como se integra para que en el conjunto se puedan producir cosas importantes con lo que cada uno trae.

-En qué escuela dictabas clases
-En la escuela Oriental del Uruguay de Villa Obrera, fue la escuela que elegí porque ya nos iba a salir una casa en el barrio Camus. Me jubilé en esa escuela, una experiencia muy linda. por cómo era la vida docente en ese momento donde uno tenía una relación fantástica con la familia, con los padres.

-Existía la comunidad educativa
-La escuela iba al barrio, el barrio a la escuela y era una integración en ese sentido, muy importante. Nosotros teníamos vínculo con el club, con el culto católico, evangélico, con la fábrica, con todas las instituciones.

-Habíamos quedado que íbamos hablar un poco de feminismo. Yo por ahí no entiendo qué engloba la palabra feminismo. Suponé que soy un alumno al que le estás explicando
- Estamos hablando de la lucha por los derechos de la mujer, que no empieza ahora, ha ido tomando fuerza pero esto en Argentina a principios de 1900 ya estaban los grupos sufragistas, las mujeres que traían toda esta cuestión. Cuando las mujeres empezamos a irrumpir en el mercado laboral, cuando la gran industria llega, cuando empieza el incipiente capitalismo a necesitar gente en la fábrica en pésimas condiciones, las mujeres empiezan a trabajar y bueno, empiezan sin dejar de realizar las tareas históricamente previstas para la mujer.

-Un largo camino...
-Esto lo digo porque a lo largo de los años y a pesar de los avances, ese esquema subyace no consciente para alguna gente, porque si vos le preguntas te van a decir no, "¡cómo voy a pensar eso!" pero en su obrar, en su decir, en su broma, en no aceptar, tiene instalado aun este esquema. Se ve por ejemplo en la ley provincial que nosotros tuvimos en San Juan, una ley de avanzada que fue la 6.542 en la época de Escobar, que definía qué era violencia en todo el ámbito que nos desarrollamos. Y volvimos atrás. Entonces, digo que ese esquema fuerte subyace en el inconsciente o donde sea, uno lo ve en un fallo, lo ve en el obrar de un médico, lo ve en el obrar de mujeres y varones.

-El machismo también está en la mujer...
- Es así. El machismo, esa idea de la dominación o la subordinación, no solo está en la cabeza de varones, también está en la cabeza de muchas mujeres, de franjas de la sociedad que tienen internalizado eso.

-A pesar que pasen los años, hay pautas que se mantienen...
-Los primeros movimientos surgen en la Argentina en el 1900 cuando se realiza el primer congreso femenino, justamente con el centenario, bajo el gobierno de Figueroa Alcorta, se hace como un contra congreso que concluye con la afirmación que las mujeres no deben votar. De ahí en más las mujeres vienen batallando por tener la igualdad y seguimos sin entender de qué se trata nuestros derechos.

-Hay muchos avances...
-Hoy tenemos que decir que hay un avance extraordinario en el rol protagónico de la mujer. Nos empujó una realidad económica porque en la Argentina miles de mujeres salieron a la calle cuando pasaron las grandes crisis cíclicas que vivimos y el marido se deprimía. ¿Se acuerdan los remates famosos que al marido le daba un infarto, otro se deprimía y la mujer sacó a la familia adelante, iba, peleaba en los remates?.

-Como pasó en Europa con las guerras, fueron las mujeres las que salieron adelante.
-Eso te va fortaleciendo, te va planteando situaciones y en ese salir, la mujer se da cuenta que no tenemos el derecho, que no podemos hablar. Entonces se dan casos como cuando una chica le pasa algo en la noche y hay gente que dice pero qué hacía ahío Eso es algo que está instalado con fuerza todavía a pesar de que vamos avanzando. Cuando nosotras más ganamos espacio público, más aparece toda esta problemática y también hay una franja de varones que lo ve muy bien y acompaña y dice bueno, podemos hacer las mismas cosas, podemos manejar un avión por ejemplo. Pero también hay una franja que resiste actitudes. Y los más extremos resisten en la paliza y en el femicidio, que es como una conducta aleccionadora para decir “te castigo a vos”.

-Perla, veamos algunas realidades. Me comentaban que en Medicina en San Juan más del 60% de las alumnas son mujeres. En Derecho hay mayoría de mujeres. Acá en San Juan parece un mundo aparte pero las principales figuras políticas de este país son mujeres hoy.
-Hay muchas mujeres en la escena política, lo que pasa es que la mujer cuando tiene que estar en el escenario público tiene que hacer un esfuerzo doble porque siempre tenemos que estar demostrando. Es cierto, uno ve la legislatura nacional y hay un número importante.

-Hoy la mujer es gran protagonista de la política. Han alcanzado la presidencia de la Nación, la vicepresidencia, los máximos cargos de la justicia, legisladoras gobernaciones, dirigentes de primer nivel tanto en el oficialismo como en la oposición...
-Todavía hay una lucha con tener el poder real porque nosotros, por ejemplo acá en San Juan, estamos pobres de figuras políticas femeninas. Hay mujeres muy inteligentes y trabajadoras pero después no alcanzan el mismo poder de decisión Todavía hay una gran deuda política que nos reconozcan el rol social porque fíjate que nosotras luchamos por nuestros derechos pero luchamos por los derechos de todos.

-La mujer avanzó mucho y empiezan a existir otros actores sociales que están mucho más desprotegidos que la mujer, por ejemplo la ancianidad.
-Yo primero tengo que decir que hay un conflicto social muy serio que tiene como base la frustración y la insatisfacción de grandes sectores y todo esto se traduce en violencia, en intolerancia. Yo creo que subyacen siempre los fenómenos y son una expresión de una situación económica inadecuada. Uno antes trabajaba en algo y se jubilaba de ferroviario, se jubilaba de bancario y bueno todos estos problemas económicos generan esa violencia horizontal entre vecino con vecino y todo esto que estamos viviendo. Y después está este fenómeno de la droga.

-Cuando se realizó en San Juan la reunión nacional de mujeres hubo mucha gente que vio una parte del congreso. Se trataron temas importantes. Quiénes estábamos cubriendo la información sabíamos todos los temas que se trataban pero había un grupo de 50 mujeres que tenían mucho protagonismo y que le hicieron flaco favor al resto. ¿Cómo lo vieron ustedes?
-Estos fenómenos suceden en reuniones de una magnitud tan grande, no solo en el número de mujeres participantes que fue creciendo, sino también en la diversidad de personas que participan, en la profundidad de los debates. Porque esto es así, cuando se avanza en un sentido, también aparece el contra avance, aquellos a los que no les interesa el desarrollo, el avance de una sociedad. Son corrientes que han tratado de desprestigiar, de ocultar todo. Todos los procesos están reflejados en los talleres, Todo lo que impacta en la vida de la mujer como trabajadora, como madre, como hija, como abuela y como todo lo que le toca vivir en su vida impacta en el conflicto y eso también tiene como todo movimiento sus miradas. Están los grupos que tienen algunas posiciones extremas en relación a como pelear las cosas. Bueno, son diversidades, pero lo mayoritario, lo rico y lo profundo, los grandes medios se han encargado de ocultarlo hasta que no pudieron más. Y esas discusiones sobre la deuda externa han atravesado los talleres de los encuentros porque son debates políticos, profundos pero como decimos este movimiento es muy amplio, está todo y como sociedad tenemos que incluir a todos y ganar un debate porque lo peor que nos puede pasar es decir de esto no hablo.

-¿Cómo ves hoy la realidad de la sociedad sanjuanina? ¿Cambió, evolucionó. estamos lejos de lo que son otras sociedades?
-No, yo pienso que mucha gente dice que la sociedad sanjuanina es muy conservadora y yo no estoy de acuerdo. Yo creo que es una sociedad que ha avanzado mucho. Lo comprobamos cuando nosotras estábamos juntando firmas por la ley nacional de prevención de violencia y teníamos muchísimas firmas de varones. Yo noto que no es una sociedad tan feudal. Si uno va a Corrientes, a otras provincias advierte que esa relación varón-mujer es mucho más atrasada. Me parece que hay avances, hay aceptación del otro, no creo que sea una sociedad tan conservadora como alguna gente dice.

-Este ciclo se llama “Qué hiciste con tu vida” y tu vida fue de lucha. ¿Estás contenta con tu vida?.
-Sí, realmente entendiendo que la vida es de logros y no logros y que tuve la suerte de poder hacer lo que he querido. Me siento muy contenta conmigo misma con lo que he logrado, con lo que he vivido y con todo lo que me ha permitido rodearme de tantísima gente maravillosa que me posibilitó, por ejemplo, encontrar un vecindario maravilloso. El sanjuanino tiene mucho de eso, de brindarse a la amistad de una manera fantástica. Y con la familia también, la familia Agüero ha sido una familia hermosa, me integré muy bien con ellos y logré una relación muy linda.

-¿Si tuvieras que elegir una canción para cerrar esta entrevista cuál sería?
-Resistiré. Hay muchos temas lindos pero elijo Resistiré.




Cómo la vi
Perla Welner fue entrevistada por Juan Carlos Bataller, para el ciclo Qué hiciste con tu vida, a fines de 2017
No levanta la voz pero se hace oír. No impone sus criterios pero te hace reflexionar. Perla Welner es sin duda una de las máximas referentes de la lucha por los derechos de la mujer en San Juan. Nieta de alemanes, hija de un sobreviviente de Auschwitz y Buchenwald, nació en Buenos Aires pero hace más de 40 años que vive en la provincia, donde ejerció como docente y armó su familia con Alberto Agüero, histórico dirigente del Partido del Trabajo y el Pueblo. Una mujer de fuertes convicciones pero también amplia en el análisis contextual. Un ejemplo de cómo se puede ser luchadora inclaudicable en sus ideas y al mismo tiempo esposa, madre y siempre mujer.
Por JCB




El perfil psicografológicoPor: Elizabeth Martínez – Grafoanalista

Texto manuscrito de Perla Welner, sobre el que analizó el perfil psicografológico, Elizabeth Martínez Grafoanalista
»» Su escritura cursiva, revela una personalidad que tiende a la transparencia. Muestra capacidad deductiva, lógica, espontaneidad y un tipo de actividad mental fluida. Se presenta una marcada rapidez mental, la cual podría ir en detrimento de la observación de los micro-detalles.

»» Presentaría constancia en las ideas y en el trabajo.

»» Los rasgos escriturales muestran indicadores de angustia que se relacionan posiblemente con dolor desencadenado por situaciones propias de su pasado. Sin embargo las mismas poseen una correcta distancia emocional, en su presente.

»» Se trata de una persona que le resultaría sencillo adaptarse a las distintas situaciones que se le van presentando en su vida.

»» Manifestaría estabilidad o equilibrio en su estado anímico.

»» Se detecta un posible equilibrio entre la razón y el sentimiento. Presenta madurez de criterio y capacidad de reflexión.

»» Se observa una estabilidad que le posibilita establecer nuevas relaciones sociales.

»» Los rasgos gráficos la describen como una persona afianzada en su propia identidad. Consciente de sus fortalezas e incluso de sus debilidades, lo cual le posibilitaría la oportunidad de un crecimiento personal constante.




Esta imagen es del casamiento por civil de Perla y Alberto en 1974 , de izquierda a derecha Rogelio Agüero, Ida Conti, los novios, Eva Rottman y Leiser Welner.
Perla Welner con sus alumnos de la escuela Platerito
Alberto Agüero y Perla Welner en plena campaña.
Perla Welner y Alberto tienen tres hijos: Ana Inés, Federico y Laura, y los tres desde la secundaria participan en organizaciones estudiantiles, actividades sociales y en la política.
Una reunión familiar en 2015: Alberto Agüero, Perla Werner, Ana Ines y su marido Juan Claudio y sus hijos Santiago, Olivia, Ignacio. Federico su esposa Ivana e hijas Mariana y Malvina.
Perla Welner entrevistada por Juan Carlos Bataller
Perla Welner en una marcha de “Ni una menos”



Nota publicada por La Pericana el viernes 6 de julio 2018



El 25 de enero de 1822 se firma el Tratado Cuadrilátero entre los representantes de las 4 provincias litorales, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes. Consagra la paz, la amistad y la...
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